Semifinales 2016: EYEBOMB + EL MOMO + LOS UNDERDOGS. Las Armas, 21/4/16

Buena noticia. La estupenda respuesta de público de la primera jornada del Ámbar Z no fue un espejismo y se repitió en la noche en la que actuaron Eyebomb, El Momo y Underdogs; aunque los momentos de más afluencia se registraron con el segundo.

Eyebomb son jóvenes, tienen hambre de escenario y poseen una legión de fans que se acercaron ya a primera hora para apoyar. Con esa seguridad de jugar en casa salió este trío de rock que tan sólo usa dos bajos y batería. Sus canciones son enérgicas y despreocupadas, pero aún se les nota que maman de estilos muy diversos y están encontrando su camino. De momento, su presente se llama “Wellcome” y es un buen punto de partida. Los que mejor se lo pasaron en su actuación fueron ellos mismos, aunque creo que sus seguidores también se fueron a casa muy contentos.

El lleno casi absoluto de la segunda jornada se produjo con El Momo, un joven rapero que ya está considerado como una las más importantes promesas de la escena. Y la verdad, no es para menos. El MC se movió como un vendaval por el escenario y soltaba rimas con la misma velocidad que conquistó a los allí presentes. Posee canciones valiosas y tiene una presencia escénica envidiable, muy bien secundada por su inseparable DJ Gordo del Funk. Si le dan más tiempo le sacan por la puerta a hombros.

Tampoco defraudaron Underdogs. Con la formación de trío ya asentada regalaron 40 minutos de polvo, oscuridad y un rock seco, muy seco, acrecentado con una batería tan sencilla como efectiva. Lo mejor de esta banda (formada por gente de Calavera y El Brindador) es que tienen muy claras sus ideas. Su repertorio es sólido como una arisca roca y no existen momentos de relleno, aunque sí es cierto que lo mejor de su show se produjo en la recta final. Si a esto le añadimos su carisma en el escenario, una gran pericia con los instrumentos (que se intercambian sin problemas en cualquier momento) y buenas canciones, el resultado es otra alegría para la escena rock de la ciudad.

Texto y fotos, Jaime Oriz