Semifinales 2015: Alien Roots + Guillermo Esteban + Darmage. Las Armas, 28/5/15

La suerte no estuvo del lado de las tres bandas que participaron en la última semifinal del concurso Ámbar Z Music. Y escribo suerte con total premeditación, ya que la calidad de los grupos estuvo a la altura de las circunstancias y el gusto del jurado puede ser muy personal. Al final fueron My Expansive Awareness, Kim Fasticks y Toro los que pasaron a la final que se celebrará en la Sala Multiusos, junto a los míticos Buzzcocks y The Flamin’ Groovies.

Alien Roots repetían en el concurso, pero en esta ocasión no han podido llegar a la final como el año pasado. Sin embargo, su directo ha ganado contundencia y tienen mayor habilidad de ofrecer diferente empaque a cada una de sus canciones, a pesar de no variar su formula de hardcore de la vieja escuela (con Fugazi y sus miles de variaciones en el objetivo). Poseen buena presencia en el escenario, son un vendaval, saben que tienen potencial y sólo les es necesario o dar con la tecla adecuada o con un golpe de suerte para llegar a un público más amplio (todo lo que puede dar el género, por supuesto).

Que Guillermo Esteban es uno de los mejores guitarristas a la eléctrica que tenemos en Zaragoza no es ningún secreto, ya lo ha demostrado en cualquiera de las bandas en las que milita o ha militado (Stabilito, The Fire Tornados…), pero era una incógnita cómo se desenvolvería con un proyecto 100% personal, con el peso de la voz y la composición. Sin dejar el rock pero apostando por melodías más pegadizas (muy efectivas), Esteban se revelo como un solvente cantante pero al que aún le falta encontrar su sitio. Eso sí, cuando se lanza con uno de eso solos de guitarra suyos (muy influidos por el Neil Young más eléctrico y desatado) es una gozada escucharlo. Como era de esperar, estuvo más que bien acompañado por The Patinettes, otro de sus grupos. Habrá que ver madurar el proyecto.

En casi todas las ediciones suele haber alguna banda con planteamientos más extremos y en esta ocasión la representación ha recaído en Darmage. Su actuación fue una demostración magistral de hardcore y trash que no ofreció respiro al público (mucho, fiel aférrimo al grupo). Tuvieron que lidiar con algunos problemas técnicos al arranque, pero una vez puesta en marcha la máquina se comportaron como una apisonadora, sin piedad: guitarras, bajo y batería perfectamente empastados para ofrecer un sonido atronador. Con un cantante que además posee garra y tablas, no pasaron a la final, pero se pudieron marchar a casa con la cabeza bien alta.

Texto y fotos: Jaime Oriz.