Segunda Semifinal AmbarZ 2017

La segunda semifinal del Ámbar Z Music resultó un estupendo reflejo de la variedad estilística de la que se puede disfrutar en Zaragoza y también una muestra de las diferentes generaciones que se suben a los escenarios de la ciudad: del rock musculoso de unos jóvenes NOA A, al jazz manouche de unos curtidos Gancho Drome, pasando por el rock melancólico de Rube.

NOA A llevan poco más de un año subidos a los escenarios, pero ya demuestran una gran soltura y buenas maneras. En este tiempo y con tan sólo un Ep publicado, “Dafne”, ya han aprendido a levantar un buen muro de sonido que puede dejar en shock a las primeras filas. Aún les puede faltar perfilar algunos de sus temas, pero a los aficionados del rock con tintes oscuros (de Placebo a Las Novias) les pueden dar alegrías en un futuro muy próximo.

El cuarteto franco-español Gancho Drom son unos viejos conocidos de la escena musical de Zaragoza y unos de los mejores exponentes de los que disponemos de jazz manouche. Sin prisa, de manera muy cómoda y sin sobresalto, desarrollaron 40 minutos en las que fueron protagonista tanto la voz de Jean Pierre Bailly, como las partes instrumentales en las que sacaron los mejor de sí mismos Fernando Salinas al acordeón, Javi Pérez a la guitarra y, sobre todo, Javi Callén con su contrabajo. La única pega que se les pudo poner es que una propuesta como la suya necesita un espacio más íntimo para saborear sus canciones.

Muchas son las vueltas las que ha tenido que dar Rubén Belio para dar forma a su proyecto, llamado Rube, pero viendo de los músicos de los que se ha acabado rodeando puede estar más que satisfecho. Con la seguridad de alguien que sabe que está perfectamente respaldado, Belio desplegó sus complejas composiciones, entre íntimas y duras, entre suaves y eléctricas. Su concierto supo a poco, por lo que habrá que estar atentos sus próximos movimientos. Por Jaime Oriz / Ver vídeos