Crónicas: Trudy Lynn. Las Armas, 25/5/17

La carrera de Trudy Lynn se ha caracterizado por su solvente mezcla de soul y blues, arrimándose a cada estilo según le convenía o las propias composiciones le pedían. En su actuación en Las Armas se situó en un punto equidistante desnivelando la balanza en contadas ocasiones. La banda de acompañamiento, que le sirvió de teloneros, destilaba blues por en cada acorde y en cada nota y sirvió de perfecto punto de amarre para que la diva de unos 69 más que estupendos años desplegase su poderíó vocal y carisma. Porque si algo destacó durante la hora escasa de concierto fue la presencia de cantante. No ya, por suerte, por exhibiciones vocales, sino por su total control y conocimiento de ambos géneros y su perfecta técnica.

No les resultó difícil enganchar con un enfervorecido público (este tipo de propuestas son muy agradecidas en Zaragoza), pero una sección rítmica poco inspirada no consiguió convertir la noche en algo memorable. Y eso que Kenan Ozdemir hizo un estupendo trabajo a la guitarra y el armonicista supo hacer suyo el escenario casi tanto como la propia Lynn con cada momento de lucimiento que pudo tener.

Una mujer que lleva subida a los escenarios desde hace 40 años y ha teloneado a los propios Ike & Tina Turner conoce bien los engranajes de un espectáculo es siempre un valor seguro sobre las tablas. La experiencia es una virtud y el concierto de Lynn, aunque no será de los conciertos más recordados del año, sirvió como un perfecto espectáculo de buen entretenimiento para un jueves caluroso de mayo. Texto y fotos, Jaime Oriz