CRÓNICAS: Slap! Indoor. Las Armas, 2/4/16

Hace una semana escasa los promotores de Las Armas se llevaron el reconocimiento a Mejor Programación en los Premios de la Música Aragonesa y uno de los motivos por los que se lo ha ganado es por iniciativas como el Slap!, un evento centrado en la todas las variantes de la música negra, pero apostando siempre por un cartel arriesgado y lejos del espíritu de los grandes eventos.

El Slap! nació como un evento de verano, pero después de varias ediciones exitosas se ha copiado el formato para adaptarlo al recinto de Las Armas. Así surgió el año pasado su formato Indoor, con igual excelente respuesta de público. A diferencia de 2015, cuando se celebró en un maratoniano vermú de domingo, en esta ocasión se ha apostado por alargarlo a dos días, con la intención de ofrecer un cartel más extenso pero, sobre todo, más variado.

Los que se acercaron al punto de la mañana del sábado ya pudieron deleitarse de los siempre abrasadores Bengala, pero los menos madrugadores ya tuvimos que esperar al final de la tarde para ver a Pyramid Blue. Fanáticos de los sonidos nacidos en el continente africano en general y de Fela Kuti en paricular, no defraudaron a los que esperábamos un concierto que siguiera esas coordenadas. Variado, muy bien ejecutado, balilable, combativo y dinámico, con homenaje incluido al padre del afrobeat. Así se puede resumir su actuación a la que sólo se le puede poner la pega de resultar algo corto. Justo cuando desplegaron todo su potencial y el público estaba entregado tuvieron que dar por finalizado su show. Nos quedamos con ganas de más.

Tampoco fue muy extenso el tiempo del que dispusieron Kalles Kaviar, pero en este caso resultó beneficioso. Los suecos practican un ska efectivo y divertido, pero también un tanto insípido. Aún así supieron contagiar su buen rollo a una audiencia predispuesta y convertir su breve actuación en una buena excusa para saborear sonidos jamaicanos.

Como sorpresa de la jornada salieron The Fire Tornados. Pero no ofrecieron un directo al uso, para nada. Batería en el escenario de la plaza de las Armas, bajo, guitarras y voz en distintos balcones de alrededor. Una idea tan original como efectista que gustó mucho a los presentes. Dadas las complicadas circunstancias no fue el mejor conciertos de los Tornados, pero el cuarteto jamas defrauda: rock deudor tanto del blues como del garaje con el que están conquistando la ciudad y pronto extenderán por el resto del país. Siempre es una gozada escuchar “For that woman”, «Haunt you» o “Out of control”

Ya de nuevo dentro del recinto fue el turno de Banda Black Río. Una carrera de casi 40 años les avala, aunque en 1999 fue reformada por el hijo de uno de los fundadores, Oberdan Magalhaes. Los suyo es la fusión del jazz con ritmos latinos, con ciertos aires funk. La ecuación es interesante, pero en su directo en el Slap! sonó un tanto plano y previsible, sin lugar a la sorpresa o al riesgo.

Aún faltaba mucho para acabar la noche, de hecho, para muchos, lo mejor estaba por llegar: era el turno de Pelo Mono y The Bellrays. Viendo el lleno que se registró y la buena sensación que dejó entre el público en general no será extraño que dentro de un año tengamos otra fecha que no nos podemos saltar para disfrutar de los mejores sonidos de la música negra.

Texto y fotos: Jaime Oriz