CRÓNICAS: Pink Tones. Teatro de las esquinas. 24/4/15.

Pink Tones, la banda tributo a Pink Floyd más famosa de nuestro país, regresaba casi dos años después a Zaragoza en su actual gira “Steel Breeze Tour 2015”. Dejaron muy buen sabor de boca en su anterior visita y nuestra ciudad es ya una parada obligatoria en todos sus tours, pues saben que aquí existe sin duda un gran número de seguidores de la más innovadora banda de música rock de todos los tiempos: Pink Floyd. Todos los miembros de la formación son los mismos que hace dos años y la conexión entre ellos se nota desde que ponen un primer pie sobre el escenario; tantos años juntos interpretando la música de Gilmour, Mason, Wright y Waters hace que se compenetren a la perfección. Su grado de implicación con el proyecto y su profesionalidad es sobresaliente y eso se percibe desde abajo desde el primer instante, desde que los Pink Tones se cuelgan sus instrumentos. El repertorio, una vez más, resultó infalible. Comenzaron tocando canciones menos conocidas del cancionero de los británicos, pero en seguida comenzaron a interpretar piezas por todos conocidas: “Money” fue el punto álgido de la primera parte del show, en el que la escenografía todavía no había cobrado todo el protagonismo que más tarde adquiriría. Con “The great gig in the sky” se llegó también a tocar el cielo, puesto que las tres voces femeninas con las que cuentan los Pink Tones dieron lo mejor de sí en esta fenomenal canción incluida también en el archiconocido álbum “The dark side of the moon”. Tras algunas canciones más llegó “High hopes”, última canción del último disco de los Floyd –hasta que este pasado año sacaron una nueva entrega discográfica- y una de las mejores piezas de toda su carrera. Para el solo final se utilizó también –al igual que hace Gilmour- un pedal steel, instrumento que consigue poner los pelos de punta, literalmente. Tras ello, llegó el turno de tocar el álbum “Wish you were here” al completo, algo insólito en anteriores giras y que sorprendió gratamente al numeroso público que acudió al Teatro de las Esquinas el pasado viernes. Comenzando por la celebrada “Shine on you crazy diamond” y pasando por “Have a cigar” y “Welcome to the machine” se llegó a la canción más esperada de la noche, “Wish you were here”.  Para terminar, las luces y las proyecciones cobraron toda su magnificencia y apareció el muñeco hinchable gigante del profesor malvado de “Another brick in the wall” desde un lateral del escenario. La banda tocó pues dicha canción al completo, sin dejarse ni una sola nota de las tres partes que contiene la pieza. Para terminar, como no podía ser de otra manera, el “Comfortably numb” con el grupo al completo dando el 100% de sí mismos. Otra ocasión inmejorable para disfrutar del repertorio y el sonido de una de las bandas que redefinieron la música rock (y quizá la música, en general) durante sus larga trayectoria. Pink Floyd forever.

Texto: Alejandro Elías / Fotos: Marcos Cebrián