Siguen las sorpresas musicales sin descanso en lo que llevamos de año en Zaragoza. Esta vez le tocó el turno al blues y la música de raíz estadounidense en el ciclo Blues Armado, llevado a cabo en Las Armas durante dos días y que sorprendió por su eclecticismo y calidad de sus propuestas. El sábado asistimos al plato fuerte con las actuaciones de los locales Victorius Fleet Commanders (en la imagen), los madrileños Última Experiencia y el estadounidense Mr. Sipp. Los primeros facturan un rock de corte garagero hecho desde las tripas y con ritmo trepidante, sus componentes son extremadamente jóvenes y resulta curiosa su querencia por este tipo de sonidos y su amplio conocimiento del rock más primigenio, como así dan fe composiciones como “Dance on the water”, “Do me” o “Crying”. A Última Experiencia ya hemos tenido la oportunidad de verlos en infinidad de ocasiones en nuestra ciudad, en la extinta Arena Rock hicieron uno de sus primeros conciertos, pero también han pasado por la Ley Seca o la sala López, por ejemplo, como banda de acompañamiento del Gran Wyoming. En esta ocasión aterrizaron en Las Armas para mostrarnos su lado más blues, y por supuesto que lo consiguieron. El gusto del trío madrileño por este género musical ha sido siempre más que evidente, pero se preocuparon de que se hiciera más innegable, si cabe, en su concierto del sábado. Para ello eligieron aquellas de sus composiciones que más cerca están del rock de raíz y el blues, regalándonos piezas de sobrada solvencia con las cuerdas, facturando solos de guitarra de esos que huelen al mejor B.B. King. Se bastan y se sobran los tres componentes para dejar a la audiencia con ganas de más y con el aplauso prolongado allá donde van, como así sucedió el pasado sábado en Zaragoza. Y como colofón final el cuarteto de Mr. Sipp, autodenominado The Missisipi Blues Child. Cuatro jóvenes músicos negros venidos desde lo más profundo de EEUU para hacer lo que mejor saben: blues y rock and roll. Aunque hablar sólo de estos dos géneros sería quedarse corto, pues el cuarteto se mueve cómodamente en multitud de registros, tales como el soul. Con una puesta en escena cuidada e imaginativa, el grupo dio un recital de altura capitaneado en todo momento por Mr. Sipp que ejerció de maestro de ceremonias durante todo el show. Con una destreza fuera de lo común con la guitarra, también exhibió sin dudarlo sus dotes como cantante, dejando a la mayoría del público boquiabierto. El punto álgido del concierto llegó cuando, en medio de una exaltación colectiva propiciada por el sonido impecable que allí se escuchaba, el señor Sipp saltó del escenario mimetizándose con el público mientras tocaba su guitarra. Aunque, a título personal, fue con la versión de Jimi Hendrix “Little wing” con la que alcanzaron el éxtasis que todos esperábamos. Y es que la composición de Hendrix es, quizá, una de las mejores piezas de blues jamás escritas en la historia. Esperemos pues que se repitan, una y mil veces, ciclos como este Blues Armado.
Texto: Alejandro Elías

