CRÓNICAS: El Columpio Asesino. Sala López. 10/04/15

Como dice el personaje de Kirk Douglas en “Cautivos del mal” y tomando de referencia “Perlas”, de la propia banda navarra en cuestión: “Una película en la que todos son momentos culminantes es como un collar sin engarces, ¡se deshace! Los grandes momentos hay que construirlos, y a veces muy lentamente…”. Y es que lo mismo se puede aplicar a un concierto. El Columpio Asesino lo lleva poniendo en práctica ya algún tiempo, pero han alcanzado el setlist más coherente e interesante de sus carrera en la presentación de su último trabajo, el excelente (aunque tarde en entrar) “Ballenas muertas en San Sebastián”.

Los directos (y discos) de la banda de los hermanos Arizaleta se caracterizan por ser explosivos, viscerales y apasionados, pero siempre con unos referentes claros en el retrovisor (un poco de Primal Scream, un poco de Pixies), Con el paso de los años, su obsesión primordial parece que haya sido lograr un sonido propio, sin perder la perspectiva de dónde vienen pero aportando una electrónica sucia a la par que atractiva y unas letras muy poco políticamente correctas.

Así, en su segunda visita a la sala López arrancaron ese hit llamado “Babel” (que mucho me recuerda a Suicide) para después incurrir en una fascinante media hora de sonidos y ritmos de electrónicos poco amables, casi demente, perteneciente a su quinto álbum (“Escalofrío”, “A la espalda del mar” “Ballenas muertas en San Sebastían”…). Subieron la intensidad hasta alcanzar un mini clímax con “Edad legal”, “Your man is dead” y “Motel”, para volver a bajar las revoluciones con “Diamantes”. Dejaron, obviamente, para el final “Perlas” y la muy esperada “Toro”. Ya para los bises dejaron ese repertorio que nunca les falla en vivo: “Floto” y “Vamos” (versión de los Pixies).

Después de haberlos visto en directo durante más de diez años, es reconfortante ver que El Columpio Asesino no se han doblegado a las modas, han sobrevivido a ese inesperado gran éxito que fue “Toro” y no se han convertido en un previsible y aburrido grupo de rock. Aún queda un poco de “indie” de verdad. Jaime Oriz.

Foto de Columpio Asesino, por Jaime Oriz

Foto de Columpio Asesino, por Jaime Oriz