Plasma. Viernes 22 de abril, La ley seca

Plasma es una de esas bandas que merece la pena conocer y escuchar. Una de esas bandas que realmente tiene algo que expresar, algo que decir. Su música es lo único que importa en la ecuación de su existencia y la transmiten con una sinceridad y una pasión a prueba de bombas. Lo demás no importa, sólo unas canciones que son arte, una palabra que parece no asociarse ya con el oficio de crear sonidos y mezclarlos con palabras.

Vienen de Huesca y están presentando su segundo trabajo “Aperitivo a las 12” con una gira que recaló en La Ley Seca, sala zaragozana a la que hay que elogiar sin descanso por la labor que llevan a cabo con su programación mensual. Debido a las fechas de Semana Santa, la sala presentaba un aforo un tanto escaso, hecho que no condicionó en ningún momento a la banda, que salió con una desorbitada energía desde el primer minuto.

El sonido fue perfecto desde los primeros compases y la música que salía desde ese escenario elevó un tanto el espíritu de todos los presentes. Sobre todo gracias a la voz de Fher, el cantante y compositor de la banda. Un tipo que contagia la pasión por la música sin necesidad de hablar; sólo con verle cantar y pronunciar cada sílaba de sus letras ya sabes que se trata de alguien real. Comenzaron con varias canciones pertenecientes a su nuevo trabajo, como “Tiempo de decuento”, “Centellas” o “Aperitivo a las 12”, canción que da título al reciente E.P. El sonido está cuidado al mínimo detalle y las guitarras cobran el protagonismo de la base sónica en la que se apoya la música de Plasma. El sonido del bajo -muy original- y alguna base programada, proyectan esas dosis de distinción que da a las canciones un toque especial, distinto. Las canciones presentan ritmos entrecortados, muy en la onda de las nuevas bandas de pop español que han aparecido a lo largo de esta década, sobre todo en la onda de Vetusta Morla, quizá la influencia más reconocible del cuarteto oscense. Pero no la única; asoman por ahí melodías muy cercanas a los Piratas y a Iván Ferreiro y algo hay también de la reciente “escuela catalana”, capitaneada por Love of Lesbian, The New Raemon y todo lo que tenga el sello inconfundible de Ricky Falkner. Pero como digo, hay algo en la música de Plasma que es inconfundible. Otorgan a sus canciones un sello muy personal, único, propiciado sobre todo por la voz y las melodías que grita Fher a los cuatro vientos con delicadeza y vigor a partes iguales. Como apunte, mencionar el momento en que el guitarrista y el cantante –armados con dos guitarras acústicas- bajaron del escenario hasta el lugar del público para interpretar “a pelo” dos temas de reciente factura. Hecho que recordó a artistas antes mencionados, como The New Raemon o Vetusta Morla, propensos siempre a regalar a sus fans este tipo de “performances” en sus conciertos.

Una banda a tener muy en cuenta, poseedores de un sonido y unas canciones que emocionan y penetran en lo más profundo del subconsciente musical de cada uno.

Texto y fotos: Alejandro Elías