Miss Caffeína. Viernes 3 de junio, Casa del Loco.

Miss Caffeina es uno de los grupos más destacados de la última hornada del pop español. Llevan ya unos cuantos años grabando y editando canciones en formato E.P. y fue el año pasado cuando se decidieron a realizar su primer disco largo a las órdenes de Ricky Falkner, garantía segura a la hora de enfocar una producción. Con un sonido a mitad de camino entre el indie y el mainstream –siempre una apuesta arriesgada-, han sabido sacar la cabeza adecuadamente y conseguir una repercusión nacional ganada a base de mucho empeño, mucha convicción y, sobre todo, mucho trabajo. Llegaron a Zaragoza el pasado viernes a presentar su último disco “Imposibilidad del Fenómeno” y las expectativas se cubrieron con creces.

Lo primero que sorprendió al entrar en La Casa del Loco fue la edad media de los asistentes al concierto. Mucho más baja de lo que imaginábamos, cosa que a priori es positiva. Y lo es porque la música de Miss Caffeina está destinada a un público que debe crecer con la banda, a su mismo ritmo, haciendo de su carrera un camino de largo recorrido. Las primeras filas se coparon de “fans” absolutamente incondicionales; las traseras y laterales de espectadores algo más maduros, más escépticos, pero igual de satisfechos con lo que estaban escuchando. Y es que el sonido fue óptimo desde el comienzo del show hasta el final, con un solo “pero”: en varias ocasiones la voz no conseguía sobreponerse a la potencia de los demás instrumentos, de tal forma que muchas palabras y frases no se llegaban a entender.

Las canciones de Miss Caffeina han evolucionado de manera ascendente desde sus primeras grabaciones hasta el día de hoy. Se nota una madurez que ha permitido construir unas canciones mucho más sólidas e incluso menos desenfadadas, más serias que las anteriores. La mano de Ricky Falkner ha tenido mucho que ver en este proceso, pues su producción ha dotado a la banda de unos arreglos y una  instrumentación cuidados al mínimo detalle. En directo el grupo no pierde ni un ápice de esa madurez, incluso es posible que sus canciones ganen encima del escenario en comparación a escucharlas plasmadas en disco. Hecho siempre positivo, pues es sobre las tablas donde un grupo de rock – o pop- debe concentrar sus mayores activos. Sonaron principalmente temas de su último disco como “Ley de imposibilidad del fenómeno”, “La Guerra” o “Lisboa” que se alternaron con otras composiciones más antiguas, principalmente pertenecientes al E.P. “Magnética”, editado en 2009. Dejaron para el final sus mejores canciones –y más reconocidas-: “Capitán” y sobre todo “Cabaret” hicieron estallar en un delirio colectivo a la mayoría de espectadores agolpados en las primeras filas, que corearon cada una de las palabras de ambas canciones.

La imagen de la banda es algo de lo que tampoco podemos dejar de hacernos eco. Cuidada hasta el mínimo detalle, es otro de los factores que han hecho de Miss Caffeina un referente dentro del pop español reciente. Alberto, el cantante, es quien marca las pautas para que el aspecto de la banda sea único y original. Ataviado con una americana con hombreras de pluma –similar a las que utiliza Brandon Flowers con The Killers- y con pintura negra en los ojos a modo de antifaz, el cantante otorga un plus de extravagancia al discurso de la banda. Una banda a la que todavía le queda mucho por decir y que esperamos que siga muchos años más sacando discos. Una nueva generación ya está creciendo con sus canciones.

Texto y fotos: Alejandro Elías