CRÓNICAS: DEVERSIONES, EL GOL DE NAYIM – “El efecto lupa” El Niño Gusano 21/03/2013 Sala López

El Niño Gusano dejó un poso inolvidable entre los aficionados españoles al pop alternativo. Crearon un concepto musical propio, un discurso tan original que fundó escuela y derivó en una idiosincrasia musical sin precedentes en este país. De la cabeza pensante de Sergio Algora y Sergio Vinadé salieron canciones inmortales, himnos poperos que todavía hoy son recordados en bares y clubs de toda España y, también, en forma de discos tributo, covers o incluso conciertos enteros dedicados a ellos. Eso es precisamente lo que pudimos presenciar el pasado jueves en la sala López de Zaragoza, un concierto revisando su disco más clásico “El efecto lupa” a cargo de un grupo muy especial. Se trata de El Gol de Nayim, banda capitaneada por el sobrino del prematuramente fallecido Sergio Algora: Francho Pastor Algora. Una banda formada por 5 chavales zaragozanos que están entrando en la veintena, con muchas ganas de hacer cosas y sed de aprender de todo y de todos. El grupo dejó claro desde el principio que no se iban a limitar a cortar y pegar el sonido del grupo al que iban a homenajear, sino que iban a hacer versiones absolutamente personales de sus temas. Y, en efecto, eso es lo que hicieron con todas y cada una de las canciones que contenía aquel ya lejano LP llamado “El Efecto Lupa”. Nunca antes habían sonado tan punkis cortes como “Vicente del Bosque”, “Mr. Camping”, “Conde Duque” o “Creo que te voy a dejar (bueno no sé)”. Ahí es donde realmente encontramos lo mejor del concierto, en la valentía que supone hacer propio el sonido de un grupo tan original como fue El Niño Gusano. Con una simpatía de alto nivel y poseedor de una ironía “marca de la casa”, Francho Pastor Algora se hizo con el público a las primeras de cambio y éste se lo agradeció en forma de aplausos e incluso arrumacos desde debajo del escenario. Con “El rey ha muerto” y sobre todo “Pon tu mente al sol” se alcanzó el punto álgido de la noche, echando el telón con varios temas propios de El Gol de Nayim, como suele ser habitual en el ciclo Deversiones. Era una ocasión única, un concierto realmente especial que unía dos reclamos igualmente llamativos –volver a recordar en directo las canciones de El Niño Gusano y comprobar cómo las ejecutan El Gol de Nayim- y que sin embargo no obtuvo la respuesta del público. Tan sólo 40 personas aproximadamente acudieron a la cita, número bajísimo tratándose de algo tan exclusivo y de una noche con tanto peso emocional y nostálgico.

Texto: Alejandro Elías