Crónicas: Crisálida, 15 aniversario. Casa del Loco, 20/4/2013.

La banda zaragozana Crisálida cumple este 2013 sus 15 años de historia. Una historia de rock and roll que, como todas las buenas historias de rock and roll, es una historia real de lucha, de barro, de sudor, de tristezas, de alegrías y de canciones. Pero sobre todo una historia de amistad, la que une a los cuatro miembros originales que desde hace tres lustros mantienen viva esta leyenda negra con la pasión del primer día. Una fecha que, como no podía ser de otra manera, había que celebrar por todo lo alto. Para ello, el grupo ideó una noche muy especial plagada de grandes compañeros de “profesión” y de paisanos que, de una u otra manera, algo han significado en la historia de Crisálida. Algunos por amistad, otros por devoción, otros por compañerismo y otros por complicidad musical. Todos a una misma voz, celebrando no sólo la efeméride en cuestión, sino también el rock en sí mismo, esa particular forma de entender la vida y de vivirla.

Tras una tanda de canciones interpretadas por la banda al completo, comenzaron a subir los invitados a tocar y cantar las canciones asignadas para cada uno de ellos. El primero fue Gaby Morgan, el titán zaragozano del rock n’ roll, ese tipo a una gorra pegado y con una simpatía a prueba de bombas. Junto a él y con Arturo Fucktible al bajo, Crisálida tocó “Chicos de ciudad”, una de sus canciones más autobiográficas. Poco a poco, todos y cada uno de los invitados iban haciendo su aparición para echar una mano –y una garganta- al repertorio del sexteto zaragozano. Luis Franganillo y Luis Zarápolis se atrevieron con “El tren del ayer”, Jesús de Hotel hizo lo propio con “Yo”… y así hasta una veintena de invitados –algunos tan ilustres como Mariano Casanova o Sati Rex- que aderezaron con su arte las canciones de los protagonistas de la noche. Unas canciones que nadan en el rock n’ roll más clásico, cantadas en castellano, cercanas quizá a referencias por todos conocidas y que pertenecen a la década de los 70’s, cuando el rock americano llegó a su máxima expresión de identidad.

A destacar el momento final del concierto, algo inesperado e irrepetible, con todos los invitados subidos a la vez a las tablas de La Casa del Loco interpretando juntos “No creas que es el final”, la canción con la que Crisálida despiden todos sus conciertos. El fin de una fiesta memorable, en honor a un grupo entrañable, de esos a los que todo el mundo profesa un cariño especial y con el deseo de que permanezcan a nuestro lado otros 15 años más.

Texto: Alejandro Elías /  Foto: Vicente J. Cabello