Final 2015: Toro + Kim Fasticks + My Expansive Awareness. Sala Multiusos, 12/6/15

Los ganadores del Ambar Z Music fueron My Expansive Awareness, pero no por ello resultaron los protagonistas de la noche: el infame (por ser suave) sonido de la sala se lo arrebató. Que la sala Multiusos no es un espacio con un sonido excelente, que hubo que hacerlo unos apaños hace años y que no pocos conciertos se han ido al traste por todo esto no es ningún secreto, pero es que lo presenciado la noche del viernes fue, por momentos, una tortura para los oídos, que llegó al paroxismo con la actuación de The Flamin’ Groovies. El equipo técnico no debió estar muy acertado cuando a pesar de todas sus limitaciones en la sala se han podido disfrutar de buenos espectáculos.

Toro no acabaron de encontrar la tecla adecuada para ofrecer uno de sus característicos musculosos conciertos, pero al final resultó que la culpa no era de los hermanos. Bajo y batería estaban tan perfectamente empastados como siempre, pero algo fallaba, estaba claro. El dúo no se acobardó, echó el resto y rubricaron la mejor actuación posible que podían ofrecer. De regalo nos dejaron un nuevo tema, con madera de hit, que puede indicar por dónde irán encaminados sus próximos pasos: rock sin complejos, sin florituras, pero con pretensión de innovar.

El que mejor parado salió de este desaguisado resultó ser Kim Fasticks, que, como es habitual, afrontó su recital tan sólo acompañado de su guitarra y un portátil. Derrochó un gusto exquisito por el folk americano y se mostró igual de solvente tanto con su dinámica y versátil muñeca como por sus dotes vocales. Fue la primera vez que lo vi en directo y la experiencia no pudo ser más satisfactoria, ni sorprendente. Al final de su actuación se centró en sus composiciones basadas en ritmos electrónicos, que se revelaron igual de excitantes.

My Expansive Awareness no lograron transmitir un concierto digno de su condición de ganadores, pero bien que lo intentaron. Al igual que Toro no se doblegaron y afrontaron las dificultades con soberbia. La batería, que se comía todo, y la escasez de matices casi hacen naufragar su más que consolidado excelente directo; no fue así, pero los que lo vieron por primera vez no saben de lo que son capaces estos chavales apasionados del rock psicodélico.

Y con los Flamin`Groovies sucedió lo inevitable: una hecatombe sonora que los experimentados rockeros no supieron vencer. Que abandonaran el escenario hasta que no se arreglaron los problemas fue lo mínimo que debían hacer. También hay que reconocer que no están en buena forma y no ofrecieron algo digno hasta la recta final del show, sobre todo con una muy esperada “Shake some action”.

Los que pudieron quedarse hasta el final con los Buzzcocks aseguran que todo mejoró, pero es injusto, y da que pensar, que haya dedicado más tiempo con este artículo a criticar el deficiente sonido de una sala que se supone que se construyó para albergar eventos de este tipo.

Texto y fotos, Jaime Oriz – Ver vídeos de la final