Tras la aventura de ser cantante en Blue Joke, Stabilito sigue su camino en solitario, esta vez de la mano de pequeñas criaturas que se desprenden de su cuerpo. La rutina y la brillantez, la oscuridad y el surrealismo aragonés, el robot de Eva Santolaria y otros enigmas son desvelados en sus actuaciones intimistas, ridículas, estrambóticas e incluso musicales.