En la pasada noche de concierto, en la Lata de Bombillas, el tema era la originalidad; como cambiar de ritmo estrepitosamente sin que el publico saliera corriendo, sino todo lo contrario…
Mientras muchos esperábamos que subieran al escenario tres señoritas que apuntaban pintas Indie, 3 Mellizas resultaron ser un grupo de zaragozanos afincados en Barcelona y con muchos pasos dados en Madrid, que nos sorprendieron con sus temas de pop-rock intimista bastante intenso.
Juan toca la guitarra, Pedro la batería y Jorge el bajo. Sus canciones son fundamentalmente instrumentales, bastante noises en algunos momentos; y la voz cuando aparece (unas veces en boca de uno, otras en la de otro) esta siempre en un segundo plano, casi identificable, tímida. Con algún que otro problema técnico al comienzo del concierto – que supieron resolver con simpatía- y una gran aceptación del publico desde el primer acorde, nos deleitaron con un repertorio de canciones con ritmo, fuertes en ocasiones y a veces calmadas, con cambios bruscos, como una fuerte tormenta que termina en una ligera lluvia y viceversa.
Diez temas variados donde destacaría canciones como Punteico, Lupe y Rediminuit; todas ellas diferentes con sus subidas y bajadas, su batería, bajo y guitarra; perfectamente combinados. No necesitan más, aunque el xilófono en la última no les quedo mal. Amenazan con sacar disco en abril.
A continuación se hicieron con el escenario Cohete; un grupo madrileño de lo más original que se puede encontrar hoy en día. Pop vivo y lunático con un divertido enfoque surrealista en sus letras envuelto en graciosas melodías donde los acordes de guitarra y los sonidos de trompeta combinan a la perfección con sus brillantes voces y coros. Llenos de cambios en cada uno de sus temas abordaron cada canción con una vitalidad y alegría imparable. El público estaba boquiabierto.
El cuarteto madrileño compuesto por Enrique Godino (guitarra, voz), Ramiro Cortillas (bajo), Rodrigo Cortillas (batería) y Urs Hampel (guitarra, voz) dan especial importancia a la sorpresa, a las armonías y arreglos con varios elementos frente a los solos. Desde luego no se aburren tocando y mucho menos dejan al público impasible con sus canciones que parecen pasar del pop, al rock & roll y al ska. Temas con letras originales que nos recuerdan musicalmente a Madness, Specials o The Byrds. Doce canciones que componen su primer disco con título homónimo, Cohete, hecho con su propio sello Micro Macro. Todas ellas totalmente recomendables.
Un concierto divertido donde los haya. Dijeron que no sabían muy bien como terminar… pero estaba claro que mentían, pues el final fue apoteósico. Fue uno de esos conciertos que terminan con tanta energía que te sabe fatal el fin… y deseas que vuelvan a empezar.
Texto y fotos: Blanca Núñez Cisneros |