20 años viviendo en el Pirineo, desde la infancia, le han hecho conocer lo pequeño en lo grande, lo grande en lo pequeño, y afirmarse en las verdades últimas de la Naturaleza.
Familiarizado con la música francesa, el Jazz, el folklore sudamericano o la Nueva Trova cubana, sus estudios de Veterinaria lo acercan a donde late la vida. Los viajes y la ciudad le proporcionan una visión probablemente equilibrada de las cosas. Y, a la vez, le fuerzan a investigar instrumentos, música, letras e interpretación, que aúna con la fuerza de los más genuinos creadores.
Si canta las animaladas de los hombres, algún día habrá de cosechar la paciencia infinita de los animales y la Naturaleza