Inicio Que es MVT? Socios Salas participantes Cronicas Agenda ed_anterior contacto  
MVT47
MVT48
MVT478
MVT787

 

 
 
DAVID HULL | LA LATA DE BOMBILLAS
 
  Fecha:    04/12/2008
Sala:       La Lata de Bombillas
 

David John Hull se fue de Zaragoza hace casi una década. También se fue de Londres, su ciudad natal, o de Berlín, su ciudad actual. Con la música como único destino fijo, aterrizó en tierras aragonesas y pronto vio la luz su disco Kitchen Recs, editado por el sello zaragozano Grabaciones en el mar. Hablamos de 1997. La última vez que le vimos en Zaragoza fue hace unos cinco años, tocando el contrabajo junto al exquisito Aidan Bartley. Y le perdimos la pista. Hasta ayer.

Hay unas 30 personas en La lata de bombillas. A kind of love… ya suenan los primeros acordes. David está solo. Él y su guitarra. Sonríe mientras canta, acorta las canciones y trata de explicarse en un spanglish bastante particular que consigue arrancar nuestra simpatía. Nos cuenta que ha pasado algunos meses trabajando en Mallorca, con un jefe "cabrón" al que le dedica uno de sus temas. Sus canciones nos hablan de cambios, de amistad, de chicos que viven en la calle, de alcohol, de antirreligión y como no, de amor, con frases como Loving you is not easy to do, sustentada en un punteo cuidado, y en una melodía de voz impecable.

Rescata algunos de los temas de Kitchen Recs, como I can say that o el corte escondido del cd, y salpica el repertorio con algunas versiones especialmente bien elegidas. Que yo recuerde: Starman de Bowie, There is a light that never goes out de The Smiths, Boys don’t cry de The Cure o Golden Brown de The Stranglers, entre otras. Suenan bien a guitarra y voz. Al menos con su guitarra y con su voz.

Pero sorprendentemente, los momentos más aplaudidos son los momentos karaoke. Esos en los que David Hull se libera de la guitarra y se dedica a cantar y bailar mientras un cd grabado se encarga de todo lo demás. A mí no me parece lo más destacable del concierto, aunque sí que es lo que más sonrisas genera. Bien pensado, ver a David John Hull despejando el escenario, para mover brazos y piernas a su antojo, es digno de mención. Y también lo es una canción como Ordinary Man, de su reciente disco Who really knows, con una melodía optimista y un estribillo pegadizo. Una de esas canciones que se convertiría en hit del momento si saliera por la televisión, o si la gente se parase dos minutos a escucharla. Solo dos minutos, y ya serías fan de David Hull.

Texto: Beatriz Pitarch  /  Fotos: Beatriz Pitarch y Sergio Falces

 
GALERÍA FOTOGRÁFICA
 
 
   volver  
 
  www.mueveteendirecto.com      © 2008-2009              | Aviso Legal | Política de Privacidad |  
| Telefono | Teléfono de información ciudadana: 010
zaragozacultural wwww.zaragozacultural.com