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El de Asian Dub Foundation fue el último concierto del año en Oasis. Inesperadamente, ya que el viernes se anunció que se cerraba cautelarmente la mítica sala de la calle Boggiero por problemas de licencia. La noticia cayó como un jarro de agua fría sobre la comunidad musical zaragozana, máxime cuando a todos nos vino a la cabeza el concierto que allí debía celebrarse el sábado por la noche del cantautor Quique González, que en sus últimas visitas ya había llenado el recinto.
El del jueves por la noche fue un concierto atípico, como lo es la banda que nos ocupa: Asian Dub Foundation. Y digo atípico porque no sigue los patrones clásicos de un concierto de pop/rock al uso. La banda londinense es un colectivo de numerosos músicos procedentes la mayoría de ellos de la India que mezclan el rap con el punk de guitarras y con melodías hindúes sobre bases de drum n’ bass y reggae. Llevan desde 1993 editando discos y ahora mismo se encuentran inmersos en la gira de presentación de "Punkara", su última referencia. Llegaron a Zaragoza a sabiendas de su potencial de convocatoria, corroborando que son uno de los grupos que más furor causa entre los seguidores del mestizaje y los nuevos ritmos que tan de moda están hoy en día entre la parroquia juvenil. Y como no podía ser de otra manera, la Oasis presentó un lleno casi absoluto, quedándose muy pocas entradas sin vender en taquilla. El concierto comenzó con fuerza y mucho ritmo, apostando por piezas de su reciente nuevo disco, de las que tocaron casi todas las que son. Incluyeron obviamente, en este primer tramo, algunos de sus conocidos hits como "Flyover" de su celebrado álbum "Tank", tótem indiscutible del repertorio de la banda. Una hora exactamente duró la primera parte del recital, entre tambores, samples y mucho baile, con un público absolutamente entregado y el colectivo inglés en éxtasis continuo, bailando y haciendo bailar al respetable y regalando alguna que otra sorpresa, como la de subir al escenario a un chico del público para que interactuara con ellos, cosa muy celebrada entre las primeras filas de seguidores. El concierto había comenzado con algo de retraso y esta primera parte terminó a la media noche en punto, pero Asian Dub Foundation supieron compensar correctamente regalando un último bis de casi 20 minutos de duración en el cual la canción "Fortress europe" hizo el resto para conseguir que todos los allí presentes marchasen con un gran sabor de boca y mucho sudor en sus frentes.
Esperemos que este mal sueño que es el cierre de la Sala Oasis sea precisamente eso: una pesadilla de la que podamos despertar en un corto periodo de tiempo. Si a la suma de salas clausuradas de música en directo de Zaragoza le tenemos que sumar la Oasis, va a ser materialmente imposible escuchar un concierto en condiciones óptimas de sonido y espacio en toda la ciudad.
Texto y fotos: Alejandro Elías
Opiniones:
Laura, 20 años: "ADF son una referencia absoluta para los amantes del hip hop y el reggae. El concierto ha sido fantástico y no hemos parado de bailar. La única pega es que se nos ha hecho muy corto, tendrían que tocar más canciones."
Álex, 22 años: "Se nos ha hecho muy corto el concierto y además a comenzado con retraso. El tramo final muy acertado con la última pieza que es de las mejores de su repertorio.
Joaquín, 28 años: "El detalle de subir a un chico al escenario ha sido espectacular." |