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Cuando se juntan bandas de tanto talento sobre un escenario resulta muy cómodo disfrutar del concierto y además ser capaz de enhebrar una buena crítica. El viernes pasado en el CCUniversidad tuvimos a Mister Hyde, Domador y Señorita Evans, las tres pivotando sobre una propuesta de pop y canciones matizada según las pasiones secretas de cada uno.
Mister Hyde son devotos de un sonido británico pero son capaces de salir indemnes de escaramuzas complejas como buscar la nueva ola dentro de la nueva ola y dar salida a temas trepidantes como los contenidos en su nuevo EP Fantasmas. Avanzan cada vez más hacia un sonido propio, revitalizan sus composiciones antiguas a base de temblores y desgarros eléctricos, hacer versiones de Oasis y Distrito 14… todo funciona, cada paso es el correcto, el salto cualitativo está muy cerca.
Domador rompieron, sagrados, proféticos, con el látigo de la reverberación salpicando de feedback los oídos de los acólitos. Esta vez en formación rock, con Javi Tafalla aka Miguel Pardeza aka Pozo sacando herrumbre de cada uno de los arreglos más los tres chicos flotadores, anaranjados (a pesar de ir vestidos de blanco), mecanizados (a pesar de su órganica disfunción). Domador hacen pop fractal y todos los que lo vieron dicen: Esto está bien.
Señorita Evans ha completado el proceso larval, dando el paso desde el blues rock de garganta quemada hasta la inditrónica de finales de los noventa. Guitarra, bajo peterhookizado y luces que se encienden bajo los esquemas rítmicos del dj (ponga un Sweet Sinner en su vida y puede que suenen como This Postal Service-versión incluida, claro). Los temas nuevos, sobre todo Coca Cola y Vainilla, dan más la medida de un grupo que vira sin miedo. ¿Ese es el futuro del rockandroll…? Hace un lustro te hubiera dicho que sí, ahora… a veces las baterías marcan el ritmo, otras no…
Palabras: Octavio Gómez Milián // Fotos: Pedro Popker. |