“Abre los ojos que el cielo esta roto y se va a caer…” No se necesitó nada más que la primera frase del disco de Skizoo para desatar los gritos del apretado público de La Casa del loco. Y es que hacer un concierto ante un público que se sabe al dedillo todas y cada una de las canciones no es lo más habitual. El 90 % de los espectadores había escuchado y memorizado el disco al completo. Y Skizoo supo aprovechar esa baza e invitó constantemente a corear a capella el estribillo de casi todos los temas cuando llegaba el rasgueo final.
Otra de las grandes bazas con las que cuenta Skizoo es que, a pesar de ser un grupo debutante, todos los componentes han desempeñado un papel más que productivo en sus diferentes proyectos. Todos son músicos experimentados, y todos manejan sus instrumentos con una destreza digna de subrayar. Las guitarras, uno de los puntos fuertes de la banda, corren a cargo de Antonio Bernardini y Jorge Escobedo , ambos procedentes de Sôber . La potente base de uno sustentaba los vertiginosos punteos del otro. Del bajo se encarga Edu Fernández , de Stravaganzza , que sustituyó a Dani Criado cuando éste dejó el grupo. Eligió uno de cinco cuerdas para recrear los sonidos del grupo. Morti , de El Fantástico Hombre Bala , es quizá el más melódico de todos. De su puño y letra salen las historias de Skizoo , y las interpreta jugando con el público, tambaleándose de un lado a otro, y con una imagen de enfado permanente, boca abierta y ceño fruncido, que forma parte de su inabarcable carisma, que tan bien desenvuelve detrás de ese micrófono por el que trepan cuatro inmensas moscas de plástico. Y lo del batería es caso aparte. ¿Sabes ese anuncio de un coche en el que aparece un batería con cuatro brazos y cuatro piernas? Se debieron de inspirar en Dani Pérez . Una máquina.
Casi milimétricamente repasaron su disco debut, sin dejarse ni una y si me apuras sin alterar excesivamente el orden. Sólo estás tú, Partir de cero o Renuncio al Sol , se concentraron en la primera mitad del concierto. Momento para seguir el ritmo con las palmas acompañando No todo está perdido , y más de uno vigilando con la mirada a Bunbury , que se encontraba entre el público, para ver si subía o no al escenario, puesto que en el maxi single editado por Skizoo , aparece como voz invitada en esa canción. No subió, pero Morti le nombró cuando llegó el momento de interpretar Entre dos tierras de Héroes del Silencio , canción que aparece en el mismo EP, y de la que Skizoo dijeron que ya no pertenecía a nadie, que era de todos, pero que era especial cantarla delante de uno de sus creadores.
Cerraron con Donde estás , y dejaron para el bis esas 933 revoluciones , el tema más lento de Skizoo , que sirve de final en el disco y que aquí enlazaron con su tanda de versiones. Las habituales. Además de la de Héroes , sonó The Passenger de Iggy Pop y el Shout de Tears for Fears , desprovisto de su esencia ochentera y con un sonido bastante más áspero que en la original.
Y como también es habitual, decidieron despedirse repitiendo alguno de sus éxitos. Eligieron Renuncio al Sol , quizá por haber sido el primer single, y por tanto la que más gente podía corear, aunque insistimos, Morti no, pero el público se quedó afónico de tanto cantar. ¿O sólo me pasó a mí?
La gente opina:
Teresa, 25 años : En general ha sonado muy bien, aunque yo apenas he oído la voz, pero quizá es porque estaba detrás de los altavoces. El concierto muy bien, Morti es un frontman espectacular, ha sabido meterse al público al bolsillo inmediatamente. Contaba con ventaja porque la gente se sabía las canciones, pero además, él lo ha hecho fenomenal.
Dani, 23 años : Yo no había oído el disco, venía más bien de acompañante, pero me han gustado mucho. Instrumentalmente muy buenos, y el cantante lo ha hecho muy bien, aunque a mí me rayaba que en todos los temas terminara de la misma manera, haciendo el a capella con el público. Pero me han parecido muy buenos.
Fernando, 32 años : Soy seguidor de Morti desde hace años. Me gustaba en Ex–Mundus, en El fantástico hombre bala, me gustó lo que hizo con Bushido, y me gusta aquí. De hecho me compré el disco de Skizoo sólo por él, porque a Sôber no los seguía tanto. Es un auténtico showman, y eso en un directo se agradece.
Texto y fotos: Beatriz Pitarch
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