Fecha: 14.03.06
Grupo: Mariza
Sala: Teatro Principal
Entrada: 1000 personas.

Estipulan los puristas del fado una serie de normas que van desde la base musical de tan melancólico llanto hasta el vestuario de su intérprete. Afirman en este último caso, que es preferible vestir íntegramente de negro si se trata de un hombre, y con vestido y chal si se trata de una mujer. Mariza , mujer de pies a cabeza, salió ayer al Teatro Principal envuelta en color granate y sin chal. Mariza introdujo entre sus músicos instrumentos tan poco habituales en el fado como el tambor, Mariza invitó a dar palmas al público, saltó, bailó y contoneó su vestido al ritmo de unas luces que se mantuvieron cómplices durante toda la velada.

Y no es que Mariza pase por alto el formato tradicional de este canto portugués, simplemente ella le añade algo personal. Mantiene las bases, las respeta y las maquilla sin llegar a distorsionarlas. Canta con desgarro, interpreta con sus gestos, juega con los silencios y los convierte en algo prioritario. Son instantes de tensión, todo el teatro callado, expectante, no se oye nada… y a los 5 segundos un susurro perfectamente entonado, más silencio, más vacío, más expectación y de repente, la rabia sale con fuerza a través de un micrófono, que de puros pulmones, a veces parece innecesario. Es más, pudimos comprobarlo posteriormente, cuando regresó a por el bis, con tres músicos alejados de toda fuente de amplificación, situados en el centro del escenario, y ella cantando desde dentro para el teatro completo Ha festa na mouraria , refiriéndose al barrio lisboeta en el que se crió desde que tenía 3 años.

Desgranó la mozambiqueña su tercer disco Transparente , con títulos como Meu fado meu , la hermosa adaptación de Duas lágrimas de orvalho del fadista Carlos do Carmo , minimizada hasta quedarse en voz y violín, o la canción que ha grabado junto a José Mercé para la edición del álbum en nuestro país, Ha uma música de Povo . Entre los éxitos anteriores, destacaron los altiplanos vocales de Cavaleiro Monge , la aplaudida Primavera o la mezcla de fado y folklore del sur de Portugal en una Feria de castro especialmente festiva con sólo de percusión incluido a cargo de Jo ã o Pedro Ruela .

Los otros músicos que complementaron voces y silencios fueron Antonio Neto a la guitarra clásica, Luis Guerreiro a la guitarra portuguesa, Vasco Souza al bajo, Ricardo Mateus a la segunda guitarra, Paulo Moreira al cello y Antonio Barbosa al violín. Cada uno con sus minutos para acaparar focos y aplausos, entregados en mantener esos diálogos instrumentales que rodeaban las canciones, y entregados por completo en la guitarrada o fado instrumental que hicieron a tres bandas con guitarra, bajo y guitarra portuguesa, dejando un sabor paradójicamente alegre, si tenemos en cuenta la tristeza que define el fado. Pero digamos que no habíamos ido a ver una retahíla de fados castiços , si no que habíamos ido a ver a Mariza , y quizá por eso, salimos sonriendo.

La gente opina:

Guillermo, 29 años : Venía más por curiosidad que otra cosa, me habían hablado muy bien de ella. Ahora entiendo porqué.

Chema, 32 años : Hay que reconocer que tiene una voz privilegiada, parece que haya nacido en un escenario, aunque yo esperaba algo más tristeza.

Ruth, 27 años : Se tenía que notar por algún lado que era nacida en Mozambique. Lleva el ritmo en la sangre, no es normal ver a una fadista bailar como ella. Me ha encantado.

Texto y fotos: Beatriz Pitarch