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Fecha: 24.11.05
Grupo: Maga
Sala: C.C. Laín Entralgo
Entrada: 400

Las sillas alineadas concienzudamente hacían presagiar una velada más bien “tranqui”. Un puñado de afortunados pudo disfrutar de la faceta más eléctrica y enérgica de Maga en La Lata de Bombillas hace tan sólo unos meses y ahora era el momento de poder degustarlos en toda su desnudez en esta minigira que en formato acústico les está llevando por diversos lugares de la geografía ibérica.

Desnudez sólo aparente, pues las canciones sonaron plenas, con esa fuerza y esa intensidad emocional que la banda andaluza sabe imprimir a sus composiciones. Y es que la grandeza de Maga reside precisamente en su capacidad para emocionar a través de una música inteligente y unas letras llenas de lirismo y sentimientos a flor de piel.

Con guitarra y bajo acústicos, batería con escobillas y la presencia decisiva de César Díaz en el teclado, el grupo sevillano supo crear la atmósfera y la tensión emocional necesarias para mostrarnos en cada momento a través de su música su rico mundo interior, un verdadero torrente de sensaciones capaces de pasar de la rabia desbordada a la calma absoluta.

Maga demostró que sus temas no necesitan demasiados artificios sonoros para calar en el oyente. Las bases electrónicas y el guitarreo cedieron protagonismo a los sonidos acústicos y a la personal voz de Miguel Rivera que - si bien nos evoca bandas como Muse o Radiohead - suena sincera y para nada forzada, lo mismo alcanzado los registros más agudos que susurrando esas letras llenas de sentimiento.

Si a ello unimos una base rítmica impecable - con un baterista especialmente inspirado y versátil - y un teclado envolvente que aportó mayor cuerpo y empaque al sonido de la banda, el resultado no podía ser otro que unas canciones que, interpretadas sabiamente, fueron capaces de poner la piel de gallina a los allí congregados.

Sonaron Diecinueve, Agosto esquimal, Medusa, Blanco sobre blanco o Una piel de astracán y así, poco a poco, Maga fue mostrando sus cartas hasta provocar la catarsis en un público que se dejó acunar por los claroscuros de los andaluces. La magia fluyó entre los presentes y la gente pidió más, y así hasta dos bises que dejaron a todos satisfechos. Se sabe que algunos incluso flotaron. No es de extrañar: la música de Maga no es de este mundo.

La gente opina:

Alex, 27 años: «Los había visto en electrónico, pero no sabría decirte cuál es mejor. Son técnica pura y lírica perfecta. Una explosión de sensaciones minuto a minuto».

Javi, 25 años: «Me ha gustado mucho. El ambiente musical muy trabajado y una gran variación de sensaciones».

Milenka, 29 años: «No los había visto nunca, pero tienen muy buen directo. Se les ve muy naturales y se nota que les gusta lo que hacen».

Textos y fotos: Jaime L. Novo