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Fecha: 14.01.06
Grupo: Falcone
Sala: Mar de Dios
Entrada: Lleno

La banda FALCONE desplegó en el Mar de Dios su material sónico frente a un público entregado que llenó la sala, ávidos tras una buena temporada en la que la banda estuvo ausente de los escenarios zaragozanos.

Las canciones de FALCONE se inscriben en la extraña tradición del pop que busca constantemente la experimentación para huir de los clichés. En Zaragoza, si buscamos referencias, las podríamos encontrar en los momentos menos áridos de bandas como Naranja de Metilo o Superyó , influencias silenciosas que se deslizan entre los teclados a destiempo que adornan de manera maravillosa temas como Fear o Si tú . Hay pequeños bocados planeteros e incluso arabescos vocales sacados de la escuela del Niño Gusano , como en Zaragoza Delicias . Aunque se hay que buscar un momento éxito inmediato este recae en la nuevaolera NanoGrass . Una batería sólida que servía de soporte y la voz de Raquel alimentando de color. FALCONE saltaron del inglés al castellano en una cuidada y prevista cacofonía sónica que resulta en muchos momentos sorprendente. Aunque la impericia instrumental y el desarrollo errático de las canciones no se pueden vestir siempre de variedad estilística y en algunos momentos del concierto se le debería haber pedido un desarrollo más normal a las canciones.

De todos modos más de una docena de temas propios, algunos que irán en la próxima demo que el grupo está preparando, que dejaron un excelente sabor de boca en una noche especial, con una sala llena, como en las mejores ocasiones y muchos músicos y amigos entre el público, receptivos ante la propuesta FALCONE.

La gente opina:

Javi (26 años): “ Me ha gustado el directo de Falcone. La batería y la sección rítmica en general. Mucha gente”

Jordi (29 años): “ Les falta un poco de fuerza en la composición y las canciones van un poco cada una por su lado y más cuando la canta un miembro distinto cada vez.”

Jaime (28 años): “ Hacen pop y no suenan a lo mismo de siempre y últimamente eso es difícil de encontrar”

Texto: Octavio Gómez Milián, fotos: Rodrigo Fernandez