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Fecha: 10.03.06
Grupo: Eskorzo
Sala: Casa del Loco
Entrada: 106 personas.

Puede parecer complicado hacer dos cosas a la vez. Más cuando una requiere de cierta habilidad manual con mechero y la otra consiste en hacer pogos sin parar. Pero el olor dominante que se respiraba en el concierto de Eskorzo en La Casa del loco, demostraba que todos eran capaces de compaginar ambas cosas, y demostraba también que el cartel de la ley antitabaco, separando las zonas para fumadores, pasaba completamente desapercibido.

Regresaban los de Granada de haber girado, una vez más, por tierras europeas. De haber conquistado a un público extranjero a golpe de ska, funky, rock, reggae, punk y hip hop. De explicar en un idioma que no es el suyo, unas canciones indiscutiblemente suyas, personales, mestizas, comprometidas y en donde las letras, entendiesen lo que entendiesen los alemanes, definen claramente el concepto “ Eskorzo ”.

En esta ocasión venían para presentarnos su tercer disco, El árbol de la duda , centrado en verdades, mentiras e interrogantes varios. De ahí extrajeron títulos como Poetas, C/ La amargura, Dámelo o Ruido, con un Tony incentivando constantemente al público a saltar, a gritar, a empujar, y pasarle algo pa' fumar, que inmediatamente ofrecieron diversos voluntarios. Su cara de malo malísimo, esos ojos en blanco, una boca abierta hasta la hipérbole y esa expresividad máxima con o sin sombrero, fueron ingredientes suficientes para enganchar a todos desde el principio.

Repasaron también canciones de sus dos primeros discos. Un solo de percusión dio paso al primerizo El Tío Bullanguero , interpretado sin el sabor a samba que otorgan los silbatos en la versión de estudio, rescataron también la versión Hijos del Agobio de Triana que aparecía en su largo La Sopa Boba , y los éxitos Cabeza Abajo o El que tenga el amor del mismo disco.

Lágrimas de cocodrilo fue uno de los inéditos que nos regalaron, y cerraron con un improvisado Somos Pobres , donde un cd de los Chemical Brothers hizo el papel de sordina para la trompeta, ya que el accesorio original se quedó en el hotel. Un final terminado en un bucle de laralalas , era lo que parecía necesitar el público para entregarse por completo a la tarea de “poguear”. Y eso es lo que tuvieron, consiguiendo desconectar de todo, excepto de lo desprendido por los andaluces. Que no es poco.

La gente opina :

Dani, 18 años : Los descubrí en Huesca hace unos tres años y ya me gustaron. En Madrid se salieron, y este directo ha estado bien, pero se me ha hecho muy corto.

Daviz, 31 años : Está claro que es un grupo de directo, a los tres compases ya sonaban como banda. El concierto ha sido muy elaborado, con una estructura que sólo te la puedes aprender después de miles de bolos. Se les notan las tablas.

Paula, 20 años : Venía a comprarme una camiseta, pero ya no quedaban. Lo que sí que me compraré será el nuevo disco que sólo tengo el primero. Como han alternado las canciones que conocía y las que no, se nos ha hecho muy ameno.

Texto: Beatriz Pitarch. Fotos: Sergio Falces