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Fecha: 22.04.06
Grupo: Delorean
Sala: La lata de bombillas
Entrada: 85 personas.

Los muchachos de La Lata de Bombillas trabajan duro durante todo el año para traer a Zaragoza propuestas musicales de primer nivel. No en vano, si hemos podido degustar en nuestra ciudad la música de gente como Manta Ray, Sidonie, Maga, De La Rosa o Señor Mostaza ha sido en gran medida por obra y gracia de Javier Benito y compañía. Dicho esto, habría que añadir que quizá se echa en falta que la programación de la sala se abra un poquito más a las bandas aragonesas que empiezan. Claro, que esto no es más que una humilde sugerencia por si alguien quiere tomar nota, pues no será precisamente un servidor quien dé lecciones a nadie sobre cómo llevar un negocio...

Con semejantes coordenadas, no es de extrañar la expectación y el ambientazo reinantes en "La Lata" para recibir a Delorean, una de las sensaciones del pop español independiente de los últimos años. Con dos discos bajo el brazo y uno en camino, los de Zarautz practican un pop bailable que coquetea con el punk y que se asienta en ritmos electrónicos cargados de moog, sintetizadores y pegadizos riffs de guitarra plenos de delay. La voz, crispada y afectada evoca definitivamente a la de Robert Smith, y es que Delorean debe mucho a los sonidos británicos de los 80, con una vena oscura próxima a iconos del pop siniestro como New Order y The Cure que convive con una faceta mucho más rítmica y festiva. Vamos, muy en la línea de otros coetáneos como The Rapture o Radio 4: baile, ritmos frenéticos, guitarreo y flequillos al viento.

El mayor mérito de Delorean ha sido conseguir una personalidad y una identidad propias, amén de un sonido que, a pesar de su indudable débito con el pasado, resulta fresco y contemporáneo gracias a unas bases electrónicas sencillas pero altamente efectivas. Una frescura que se plasma a la perfección en auténticos trallazos como "The wishbones", "Night lamps" o "NYC gaps" que hacen que el público con ganas de moverse disfrute de lo lindo.

Sin embargo, el cuarteto vasco debería cuidar más su puesta en escena, pues la poca conexión con el público y su alarmante autismo hicieron que en algunos momentos resultasen ciertamente sosos. Quizá fuese debido al escenario pequeño e inestable (doy fe de que es como tocar encima de una zodiac) o al hecho de que presentaran algunos temas menos rodados de su inminente disco, pero lo cierto es que Delorean no sacó todo el jugo necesario a su directo.

El técnico de sonido de La Lata de Bombillas hizo un gran trabajo, como en él es ya habitual, y los temas sonaron francamente bien, sí. Algo menos contundentes que en disco, pero compactos y aliñados en su justa medida. Ello no es obstáculo para afirmar que, sin llegar a defraudar, Delorean dejó el sabor agridulce de haber cumplido el expediente con un concierto de una hora de duración que concluyó con un final improvisado que rozó el amateurismo. Esperaremos impacientes su próxima visita.

LA GENTE OPINA:

Diana Dalkys, 25 años: "Me ha encantado el concierto. Me sé todas las canciones y no he parado de bailar y agitar la melena en todo el rato. Si vuelven iré a verlos otra vez".

David Bollero, 30 años: "Menudo aburrimiento. Estaba deseando que terminara ya de una vez para irnos a chupar al Moby Dick".

Nacho Rivero, 31 años:"Lo que más me ha gustado ha sido ver los instrumentos vintage que llevaban. El bajo chulísimo y ha sonado todo muy bien".

Texto, Jaime L. Novo. Fotos, Sergio Falces.