Zaragoza Latina volvió a regalarnos calidez, baile, ternura, fiesta… tantas sensaciones… desde una percepción muy amplia de lo que es música latina. Y Aterciopelados y Volador sin duda lo son.
La velada la abrió Volador , una de las bandas más completas del territorio aragonés y sin duda una de nuestras más firmes promesas. El joven grupo sigue impregnando el ambiente de una especie de energía cósmica que provoca una sensación de planeo constante. Como es ya habitual en sus directos, una voz grabada nos invitó a acomodarnos en nuestros asientos para comenzar el vuelo . Sin butacas pero bien acomodados escuchamos los acordes del primer tema musical de una noche que iba a ser larga... y se iba a hacer corta... A esa primera canción, Solo palabras , le siguió Princesa y espina , una de las pocas piezas que pudimos escuchar de su único compacto que ha visto la luz hasta el momento, Trozos de amor y otras miserias , junto a Los amores salvajes , El año del dragón y Nada . Fue curioso contemplar a parte del público moviendo los labios en piezas que sólo han sonado en sus conciertos. Canciones que se quedan pronto. Temas de los llamados pegadizos… pero en los que brotan dosis de genialidad que ya quisieran para sí algunas propuestas superventas… o no... Interpretaron también piezas de reciente composición como La vida al revés o Buitres , tema este último que va a ser incluido en un compacto sobre música inspirada en sonidos de la naturaleza que editará próximamente la Asociación Planeta Aragón. Acabaron con Tirado en la bañera interrumpida por la misma voz del principio para indicarnos que el vuelo había terminado. Seguidamente, cuando parecía que el concierto había llegado a su fin, el grupo salió enfundado en unas túnicas blancas y unas máscaras portando antorchas en actitud de procesión desde el camerino a la zona del público. Lanzaron confetis, alguno de los cuales entró en la boca totalmente abierta de más de un presente. Seguidamente subieron de nuevo al escenario y remataron un vivo que derrocha cada vez mayores porciones de emotividad y que deja patente que Volador fue finalista de la primera edición del concurso Muévete y ganador del Comac 2004 e Interpeñas 2005 por méritos propios.
Volador supieron despedirse a tiempo, conscientes de cuál es la figura de un telonero, para dar paso a los verdaderos protagonistas de la noche; aunque hubo alguna confusión entre el público sobre si los cabezas de cartel eran Aterciopelados o Andrea Echeverri ya que la cantante presentó un gran número de canciones de su reciente primer disco en solitario, en el que, no obstante, ha contado para la producción con Héctor Buitrago , la otra mitad de Aterciopelados . Ya yo no , Tanto amor , Quédate , A eme O , Lactochampeta (repleta de sensualidad), Menos mal (una ranchera poco convencional)… fueron algunos de los pasajes de dicho álbum que pudimos disfrutar en directo. Un disco, que Andrea ha dedicado a su hija, Milagro , y en donde habla constantemente de los sentimientos derivados de la maternidad. La intensidad del concierto fue in crecendo combinando sonidos eléctricos con momentos acústicos para terminar con ritmos electrónicos que partieron de un denominado por ellos como chill latino hasta derivar en una especie de House Psicodélico , de marcados efectos hipnóticos, según pude comprobar, adaptado perfectamente a temas como su conocido Florecita rockera . No faltaron piezas imprescindibles de la formación colombiana como Maligno , El estuche , Bolero falaz , Baracunata , El álbum , Gozo poderoso , Rompecabezas , La pipa de la paz … estratégicamente bien repartidas entre las casi dos horas de concierto. No faltó la versión del Ojalá que les vaya bonito que incluyeran en el disco homenaje a José Alfredo Jiménez . Andrea Echeverri volvió a hacer gala de su desarrollada dulzura y su cercanía con el público que respondía con intensos aplausos y unos calurosos gritos de ¡guapa! Pocas propuestas musicales saben dar tanta personalidad a la combinación de influencias latinoamericanas y anglosajonas de cortes aparentemente tan dispares.
Una noche intensa donde no faltaron latinoamericanos maños que contribuyeron a hacer realidad mediante el milagro de la música ese hermanamiento entre pueblos lejanos… tan cercanos…
La gente opina:
Alejandro, 34 años : “Les vi en Zaragoza en la gira de Calaveras y Diablitos y no podía perdérmelos hoy. Ha sido muy lindo. Además me ha permitido conocer Volador, a los que seguiré de cerca desde ahora”.
Lara, 29 años : “El disco de Andrea Echeverri me parece de lo mejor que se ha hecho desde el seno de Aterciopelados. Me ha alegrado mucho escuchar las canciones más conocidas pero sobre todo las de Andrea”.
Roberto, 26 años : “Me he enamorado perdidamente de Andrea Echeverri… No la irás a entrevistar ahora, ¿verdad?”.
Texto y fotos: Sergio Falces |