Fue un lujo poder ver a Jackson Browne , uno de los trovadores americanos más importantes de la decada de los 70, en directo el sábado por la noche. La sala Luis Galve se fue llenando lentamente, sin prisas como correspondía a la idiosincrasia de la velada y del público que la iba a disfrutar. Entre otros ilustres locales en el público estaba Loquillo , quién vio todo el concierto sin quitarse las gafas de sol ( para que no lo reconocieran fijo, como el chaval mide metro y medio).
Pero antes de que el Californiano pisara el escenario Gabriel Sopeña nos deleitó guitarra en mano con seis joyas para ir abriendo boca. Cuatro temas de sus discos en solitario y los míticos La chica más guapa de la ciudad y Apuesta por el Rock & Roll , con recuerdo incluido para Mauricio Aznar . Gabriel llegó directo, limpio y claro, y es que cuando hay algo que decir sobran coartadas de cualquier tipo.
Y entonces apareció Browne (voz, guitarra y piano) en el escenario acompañado de David Lindley (voces y todo tipo de instrumentos de cuerda) y Tino Di Geraldo (percusiones ) sus escuderos en la gira Solo Acoustic, Volume 1 . Durante poco menos de 2 horas hizo un repaso, si es que eso es posible en un artista de más de 30 años de carrera, a las canciones por las que pasará a la posterioridad. Todo ello con la sencillez, elegancia y efectividad del que se maneja perfectamente en las distancias cortas de la música. Empezó con I'm alive para continuar desgranando joyas como Too many angels, The pretender o For everyman , con alegato antibelicista incluido. Y entonces Jackson paso el protagonismo a Lindley , un hombre mezcla entre “El Patillas” y “Chiquito de la Calzada” y que se maneja perfectamente con violín, laud, guitarra, y yo creo que con lo que le echen, y además canta!. Interpretó dos temas propios: Mercury Blues y El rayo X (este último sería decir mucho en castellano, más bién Spanglish). Después de la inyección de adrenalina de Lindley todo volvió a la normalidad con preciosas melodías como: These days, Late for the sky, Running on empty y las versiones Take it easy y Stay , donde la voz de falsete de Lindley hizo las delicias del respetable. Aclamado por un público puesto en pie Jackson Brownie saltó dos veces más al escenario para que la velada resultara redonda y el concierto intachable. Qué bueno que viniste, Jack .
La gente opina:
Mario 42 años: “ Muy elegante tanto vocal como instrumentalmente, sabía que no me iba a defraudar y no lo ha hecho”
Elia 33 años: “ Browne muy bién, pero vaya descubrimiento El Patillas que lo acompañaba, es el hombre orquesta aparte de un showman sin explotar
Begoña 25 años: “ He venido con una tía mía y la verdad que he disfrutado de lo lindo, aparte de ver a Loquillo que tampoco está nada mal.
Texto: Jesús Nuel – Fotos: Sergio Falces
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