El ambiente era cálido, alfombras y cojines yacían desparramados por el suelo para acoger al escaso público que se acercó el viernes hasta el Mar de Dios. Al fondo, Kiev cuando Nieva , una propuesta cargada de buenas ideas y amateurismo premeditado. Tanto como para salir a actuar con una chaqueta de pana con el cartel de Novato colgando por la espalda y enmarcado en pequeñas luces navideñas. Antonio, Carlos y Javi se ríen de esta manera de los que les acusan de poco virtuosos. Y es que lo suyo anda lejos de un ejercicio de estilo. Más bien lo que pretenden es compartir melodías, ecos a Nick Cave, Belle & Sebastián o Teenage Fan club y letras aparentemente inocentes que encierran segundas lecturas. Lo hicieron a través de guitarras, teclado batería y sin bajo, detalle que todos echamos a faltar una vez más, y que resta brillo a unas composiciones que en las maquetas asoman prometedoras.
Dejamos los cojines a un lado y cambiamos de chip y de look. Nuestra siguiente cita en el programa Muévete en directo estaba en La Casa del Loco con las actuaciones de los Nu Niles y Los Twangs, así que cambiamos el flequillo desordenado por el tupé y las patillas. Los pantalones anchos bajos de cadera por los vaqueros de pitillo con vuelta en el bajo. Y nos sorprendió encontrar a un público más joven de lo esperado sobre todo en primeras filas.
Los Nu Niles venían a presentar su disco Destination Now , un álbum completamente alejado de aquel Haircut Boggie que supuso su debut en el 96. Por el camino ha habido cambios de formación y apertura de estilos. Vemos a Mario Cobo en la voz y guitarra, Blas Picón en la batería y al espectacular Iván Kovacevic al contrabajo. Son tres y suenan como seis. Hay rockabilly, como no, pero se suman country, power pop, garaje, punk californiano, r&r clásico, jazz, surf, hardcore, Eddie Cochran, los Ramones o Link Wray . La gente baila –unos mejor que otros- y corea sin cesar estribillos como el impactante El crujir de tus rodillas de los Duckbills (el grupo en el que militaba anteriormente Mario) o el I'm gonna live till I die de Frank Sinatra . Y por supuesto, un generoso puñado de canciones propias.
Y con todo el mundo entregado, salen al escenario Los Twangs . Los cinco uniformados –esta vez con pantalón negro, camisa granate, bombín de leopardo y sus permanentes gafas oscuras- para hacer bailar a todo el que se pusiera por delante. Lo consiguieron especialmente con la divertida Twanguska inspirada en las mujeres de la antigua URSS o con Gogo Karateka , ambas incluidas en su debut ¿Quiénes son los Twangs? Surf music interpretada con dos guitarras, bajo, batería, voz (ocasional) y un imprescindible saxofón que añade un colorido extremo a las canciones. Vibrant Man la cantaron junto a los Nu Niles , Bloody Mary con parte del público en el escenario –muñeca hinchable incluida- y la tradicional My bonnie junto a una versión instrumental del Black is Black de Los Bravos terminaron de dejar agotados a todos los que nos acercamos a rememorar o a descubrir lo bien que se lo pasaban algunos en los años 50.
La gente opina :
Natalia, 22 años : Estuve viendo a Kiev cuando Nieva en La lata de bombillas hace tan solo unas semanas. Me quedé con las ganas de saber cómo sonarían sin los problemillas con los instrumentos que tuvieron y por eso he repetido. Me quedo con sus ideas aunque creo que podrían dar mucho más de sí.
Begoña, 30 años : A los Nu Niles les he visto ya varias veces, tocan muy bien, pero creo que los Twangs han conseguido involucrar mucho más al público. Están incitando constantemente a la participación.
Raúl, 27 años : Los Twangs es de lo mejorcito que hay en Zaragoza por calidad, por composición y por actitud. Respecto a los Nu Niles, han sacado un último disco con menos 50's y más garaje que el anterior. Una apuesta demasiado arriesgada para esta España nuestra. Pero a nivel personal me ha encantado esa mezcla de rockabilly y garaje.
Texto: Beatriz Pitarch . Fotos: Sergio Falces .
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